jueves, 23 de julio de 2009

Almacenes Ripamonti

Crítica al proyecto de la Recova Ripamonti


Sr. Director:
Cuando leímos los titulares anunciando que la Municipalidad de Rafaela dio el visto bueno a la reconversión de la Recova Ripamonti otorgando la pre-factibilidad a un proyecto del que muy poco se conoce, y que contaba además para ello con la recomendación de la Comisión Municipal de Patrimonio Urbano, no pudimos más que pensar que se trataba de un error de fecha de publicación de la noticia en LA OPINION y que era la broma que se tenían preparada para el Día de los Inocentes...¡Qué la inocencia nos valga! Aparentemente para el Ejecutivo Comunal, el estatus de bien protegido quedó en segundo plano a la hora de tener que dar vía libre en lo último que queda del año, a un proyecto que pone por encima del patrimonio público el beneficio y la especulación inmobiliaria del sector privado, todo esto enmascarado en una supuesta revalorización histórica del lugar bastante discutible en términos arquitectónicos y urbanos (cabe mencionar por patética la intención de hacer creer que con una exhibición de fotografías y elementos característicos del viejo almacén se resuelve la cuestión patrimonial).Es muy simplista creer que este proyecto sea dado a pre-factibilidad entre gallos y medianoche sólo porque Rafaela está cansada de tener uno de sus edificios más característicos en un estado de patente abandono.Aquí son evidentes otros intereses en juego, y obviamente son estos los que se están privilegiando al darle el visto bueno a esta intervención de la Recova.Conservar el patrimonio arquitectónico involucra mucho más que mantener como un telón de fachada... En este caso, en que se trata además de un bien protegido, esto involucra más allá de conservarlo del deterioro, protegerlo de la especulación. ¿No amerita acaso la puesta en valor del edificio más característico de esta ciudad, una Comisión Patrimonial a la altura de las circunstancias, con inclusión de especialistas en distintas materias, y con una discusión pública abierta que ayude a transparentar las tratativas y sumar ideas en pos de preservar el legado de quienes nos precedieron?¿Es la propuesta del Arq. Airaudo y su estudio, con antecedentes de construcciones en altura bastante impensadas para una ciudad tan chica, y nulos antecedentes de intervenciones conservacionistas, la apropiada para la puesta en valor de este importante bien patrimonial? Es muy poco lo que podemos decir sobre el proyecto porque escasean las piezas gráficas de la propuesta en cuestión y no se da a conocer más que aquella famosa imagen renderizada: un amorfo volumen vidriado, totalmente discutible no sólo desde criterios de diseño arquitectónicos y urbanos por su falta de relación real con el entorno, sino desde la sustentabilidad energética del mismo para esta zona; sin dejar de lado que recuerda en su resolución a algunos tristes antecedentes ya construidos en otras ciudades de nuestro país.Lo poco que pudo verse y peor aún, la ingenua reacción de la comunidad rafaelina al recibir la posible intervención con beneplácito, hace que quienes estamos en la temática de la arquitectura y el urbanismo nos horroricemos: no seamos ingenuos, los edificios de vidrio en Rafaela no son sólo de mal gusto, sino que son un despropósito y responden a condiciones climáticas, de imagen, culturales que no son propias. ¿La calidad arquitectónico-ambiental y la factibilidad económica acaso no pueden ir de la mano?Haber llegado a tener una ciudad con las cualidades urbanas que caracterizan a Rafaela es parte del legado que recibimos de quienes nos precedieron, y estas cualidades están dadas por modos de ser y hacer muy lejanos a los que se proponen hoy, desde una intervención pseudoprogresista, para uno de sus edificios más emblemáticos. No dirijamos entonces nuestras miradas hacia paradigmas que desde el mismísimo marco de la crisis global que hoy nos afecta nos vemos obligados a replantearnos, más allá de gustos, como totalmente obsoletos.A Rafaela la hacen diferente sus adoquines, sus calles anchas, la «calidad» de mucha de su «arquitectura doméstica», la arboleda que nuestros abuelos plantaron en la plaza, el espíritu emprendedor de su gente que conjuga lo que es con lo que fue...Ojalá todavía estemos a tiempo y no pasemos a formar parte de la lista de los malos ejemplos.

Mariana Inardi DNI 22.944.313
Mauro A. Williner DNI 31.851.897

Cartas de lectores (editada el día 29/12/08 tras la resolución de Prefactibilidad)
fuente: http://www.laopinion-rafaela.com.ar/opinion/2008/12/29/m8c2901.php

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